miércoles, 10 de mayo de 2023

Colores de Melancolía: Momentos Cautivadores con una Hermosa Desconocida

 


En la penumbra de un antiguo bar,

donde la luz danzaba al compás del cigarro,

apareció, como un sueño celestial,

una dama cuya belleza deslumbró mi mirada.

Su figura esbelta y grácil,

envuelta en un vestido de seda,

reflejaba la elegancia de un cisne en el lago,

y mi corazón quedó cautivo en sus redes.

Sus ojos, dos luceros brillantes,

refugio de secretos y suspiros,

me envolvieron con su mirada encantadora,

y en ese instante supe que estaba perdido.

Sus labios, carmesí tentación,

despertaban deseos ocultos,

y cada palabra que salía de su boca,

era música celestial, acariciando mis oídos.

Sus cabellos, cascada de ébano,

enmarcaban un rostro angelical,

y en cada movimiento, una sinfonía,

que hacía latir mi corazón de manera frenética.

el tiempo se detuvo, y solo existimos ella y yo,

en un universo paralelo de encanto y misterio,

donde el destino nos entrelazó con su hilo de amor.

El tiempo, cruel y fugaz, nos separó,

y en mi memoria quedó grabado aquel encuentro,

un destello de belleza en una noche de ensueño,

la primera vez que vi a aquella hermosa dama en un bar.

Desde entonces, mi vida es un suspiro,

buscando en cada rincón su presencia,

esperando el día en que el destino nos reúna,

y podamos continuar aquel encuentro suspendido en el aire.

Por siempre recordaré aquel bar,

donde encontré la perfección hecha mujer,

y en cada verso y suspiro, la inmortalizaré.


Creditos: Poeta Errante y chat.openai.com

Minerva